Comiendo en casa de un extraño

Hoy la cena es en casa de alguien que no conozco. Llego al lugar, no veo ningún cartel, pero aún así toco el timbre, espero la confirmación e, inmediatamente después, la puerta se abre y aparece la sorpresa. Es un restaurante a puertas cerradas. Una tendencia que llegó a Buenos Aires hace ahora cerca de siete años y que parece que vino para quedarse. Al comienzo eran pocos. Hoy hay cerca de cuarenta establecimientos de este tipo. Son lugares regentados por chefs, sumilleres y amantes de la cocina que decidieron abrir las puertas de sus casas para recibir a clientes y amigos para cenar.

La propuesta no es solamente hacer una comida, la idea es compartir sin prisa una cena con un toque gourmet en un lugar acogedor. En este tipo de restaurantes, a veces, las mesas son compartidas con extraños. El lado bueno de todo esto es que al final de la noche, algunos pueden llegar a transformarse en amigos.

El concepto de estos lugares es parecido, aunque cada uno destaca por una propuesta diferente. Para conocer estos restaurantes es necesario hacer la reserva con antelación por teléfono o e-mail. Algunos divulgan el menú en el último momento. Otros ofrecen un sistema a la carta. Las propuestas son variadas y las opciones tentadoras: menús creativos, comida regional, vegetarianos, de carnes especiales, entre otros. Hay para todos los gustos y bolsillos. Por eso, si estás pensando en visitar Buenos Aires, esta podría ser una buena oportunidad para participar de esta particular y divertida experiencia.

Jueves a la Mesa (barrio bonaerense de San Telmo): juevesalamesa.wordpress.com, juevesalamesa@gmail.com. Teléfono: 0054-11-6200-0004.

La profesora de yoga Megan Lewis y la intérprete musical Sofia Madriz se dieron cuenta de que la capital argentina no contaba con muchos restaurantes vegetarianos. Por eso, decidieron juntar la pasión que sentían por la cocina con el hábito de crear platos diferentes. Hace tres años, las dos comenzaron en el turístico barrio de San Telmo el proyecto ‘Jueves a la Mesa’, un restaurante a puertas cerradas que, de momento, recibe clientes solamente los jueves.

El chocolate amargo y el té con gengibre que sirven en el restaurante son deliciosos. De día, el apartamento es simple y la cocina hasta parece pequeña. De noche, todo se transforma y la mesa que no es muy grande cambia de cara y recibe a catorce comensales, que comen confortablemente a la luz de velas. Los invitados se deleitan con platos exclusivamente vegetarianos, con un toque de pimienta y étnicos. “Hacemos comidas saludables y apetitosas. Son opciones diferentes, pero con los mismos ingredientes de siempre. Me di cuenta que los argentinos tenían una cocina más bien básica y que muchas veces no aprovechan las frutas y los vegetales que tienen aquí”, explica la estadounidense Megan.

Las cenas son siempre temáticas: japonesas, mexicanas, tailandesas, entre otros, y el menú cambia cada dos semanas. La especialidad más demandada por los clientes más asiduos es un plato de frutas con chocolate amargo y salsa exótica de postre preparado por Megan. El menú (con bebida incluida) cuesta 100 pesos (cerca de 18 euros) e incluye un entrantes, sopa, un plato principal, postre y té de gengibre.

La Cocina Discreta (barrio bonaerense de Villa Crespo): www.lacocinadiscreta.com contact@lacocinadiscreta.com. Teléfono: 0054-11-4772-3803.

Un largo pasillo lleva hasta la última puerta del edificio donde, literalmente, se esconde ‘La Cocina Discreta’, en el barrio de Villa Crespo. Al entrar, uno recibe un golpe visual. Paredes decoradas, fotos en exposición, cocina al fondo, un pequeño patio y una sala con algunas mesas pequeñas compone el escenario de este acogedor lugar. Quién visita el restaurante no sólo degusta una comida, experimenta también un deleite gustativo, auditivo y visual.

El creador del espacio es el chef argentino Alejandro Langer, que también es fotógrafo. Por eso, él aprovecha las paredes de la casa para exponer sus trabajos. “La idea es hacer algo diferente de lo convencional. Durante la cena, selecciono música independiente y fuera de los circuitos comerciales. Quién viene aquí siente ese clima más intimista y personalizado”, revela.

El menú servido en este restaurante es argentino. Los platos estrellas son el medallón de filé mignon, y de postre, la pavlova, una crema helada con frutos rojos, merengue y frutas. La cena sale por un 130 pesos (cerca de 22 euros, sin bebida), e incluye una entrada, plato principal y postre.

Autora: Lucila Runnacles es brasileña. Periodista de profesión y mochilera por opción. Lucila conoce más de treinta países de América del Sur, Europa, África y Medio Oriente, aunque ella siempre dice que le falta mucho por recorrer. Sus historias y reportajes han sido publicados en importantes medios de comunicación como UOL, la BBC, O Globo, la Agencia EFE, Oi Londres o Revista Viagem e Turismo, entre otros. También tiene un blog de viajes: http://www.mochilacult.com, donde se pueden leer éste y otros reportajes en portugués. @ Derechos reservados. Prohibido reproducir los textos y las fotos sin su autorización. Las instantáneas aquí contenida son cortesía de Los Jueves a la Mesa.

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