Conejo al ajillo

En todos los supermercados, cada vez es más habitual encontrar conejo, por mitades, entero o en “tajadas”. No es fácil trocearlo sin que se astillen los pequeños huesecillos que tiene, así que es recomendable que nos lo trocee alguien con experiencia o comprarlo ya troceado. Dicen que es la carne con menos grasa que hay y una de las más nutritivas. Ideal para toda la familia, aunque a los niños les resulta algo extraño y probablemente prefieran pensar que es pollo.

Cazuela de conejo al ajillo

INGREDIENTES (para cuatro personas)

  • Un conejo entero, dos mitades o una bandeja de conejo troceado
  • Cuatro o cinco dientes de ajo
  • Un litro de vino blanco
  • Sal, tomillo y romero
  • Aceite de oliva
  • Media pastilla de avecrem de pollo

PREPARACIÓN

  • Sazonar el conejo ya partido y mezclarlo bien con las hierbas. Mantener en maceración unos minutos.
  • En una sartén con el suficiente fondo, poner un chorro de aceite de oliva y dejar que se caliente un poco.
  • Dorar el conejo junto con los ajos en láminas, con el fuego a media potencia evitando que se queme.
  • Cuando esté dorado, añadir el vino blanco, un litro aproximadamente, y media pastilla de avecrem de pollo.
  • Subir el fuego a máxima potencia y dejar que se cocine hasta que se haya consumido casi todo el caldo.
  • Servir acompañado de una patatas fritas en dados o de arroz blanco.

Cocinado por: Cristina Yuste

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Brownie de avellanas y stevia

Brownie con avellanas y stevia

Los brownies son uno de los dulces estadounidenses más populares que existen en el mundo. Su nombre hace referencia al color marrón que les caracteriza y que le viene dado por la utilización como elemento fundamental en su elaboración del cacao. A ciencia cierta no se sabe su origen, aunque la gran mayoría de los autores coinciden en que podría encontrarse en un momento indeterminado de la segunda mitad del siglo XIX. El brownie original se elabora con nueces, aunque con el paso de los años han aparecido decenas de variaciones que han enriquecido la idea primitiva. Esta que figura a continuación esta concebida con avellanas, aunque su principal novedad es que está elaborada con margarina Ligeresa y con stevia (o estevia), a fin de descargar de unas cuantas calorías a este dulce por lo general bastante contundente. Para los más puristas deciros que el uso de ambos ingredientes, en vez de la mantequilla y el azúcar, no desvirtúa para nada el sabor de este brownie. Es más, yo creo que el uso de la stevia potencia especialmente el resultado final. Este producto, que en los últimos tiempos ha llegado desde los herbolarios hasta las grandes superficies, carece de calorías y su sabor es tres veces más dulce que el del azúcar, por lo que necesitaremos menos cantidad para elaborar nuestros postres. A cambio hay que decir que es más caro, aunque su sabor es prácticamente similar. De todas maneras, para el que no esté por completo seguro, lo que puede hacer es mezclar el azúcar con una pequeña cantidad de stevia. Una última nota antes de ir con la receta, las plantas del género de la stevia son originarias de Sudamérica, Centroamérica y México y el primero en estudiarlas fue el botánico español Pedro Jaime Esteve, que las encontró en el siglo XVI en el territorio del actual Paraguay. A él deben su nombre. En concreto el edulcorante que hoy en día llega hasta nuestras mesas es el elaborado con las hojas de una variedad denominada Stevia rebaudiana, que era consumida por los indios guaraní desde tiempo inmemorial para endulzar la yerba mate y porque pensaban que tenía ciertas propiedades medicinales y anticonceptivas. Sigue leyendo