Potaje de vigilia, con garbanzos, bacalao y espinacas

Potaje4

Es sin duda una de las recetas  más clásicas de la época de la  Cuaresma y  Semana Santa. Un plato tradicional de cuchara para estos días en los que todavía no nos ha abandonado el frío y que resulta imprescindible para los seguidores de la doctrina católica, sobre todo para aquellos que quieran cumplir con ese precepto que obliga a no ingerir carne a lo largo de estos días.

INGREDIENTES

  • Medio kilo de garbanzos de la variedad pedrosillano
  • Un cuarto kilo de espinas
  • Un cuarto kilo de bacalao desalado
  • Una cebolla o seis chalotas.
  • Dos ajos
  • Tres rebanadas de pan
  • Dos huevos
  • Aceite de oliva virgen extra
  • Pimentón
  • Sal

MODO DE ELABORACIÓN

  1. Lo primero de todo es dejar los garbanzos en remojo la noche anterior. Nosotros hemos escogido unos de la variedad pedrosillano, ecológicos, cultivados en Cádiz. Para acelerar un poco el proceso de ablandado se puede añadir al agua un poco de bicarbonato.
  2. Al día siguiente utilizamos una olla y allí freímos los dos ajos cortados por la mitad. En conveniente  cortar cada uno de los dientes  para eliminar la guía que es lo que repite. Una vez fritos, los reservamos.
  3. Hacemos a continuación lo mismo con las tres rebanadas de pan. Las doramos por ambos lados y las reservamos. Eliminamos los pedazos de pan y las partículas quemadas que hayan quedado en el fondo.
  4. A continuación añadimos la cebolla o la chalota cortada en pedazos y la doramos. Luego añadimos un poco de pimentón y lo revolvemos todo.
  5. Incorporamos los garbanzos, que previamente habremos escurrido y pasado por agua. Cubrimos la cebolla y los garbanzos con agua suficiente y le añadimos sal y un poco de aceite. Dejamos que cueza aproximadamente durante hora y cuarto a fuego fuerte hasta que se hagan (este tiempo fue el que necesitamos para nuestros garbanzos, pero para otras variedades la cocción puede alargarse incluso más de dos horas). De vez en cuando añadimos un poco de agua para no quedarnos sin caldo y rectificamos de sal si fuera necesario.
  6. Hechos los garbanzos, incorporamos las espinacas frescas, a la que hemos arrancado los tallos.
  7. Luego añadimos los pedazos de bacalao, cortados en dado no demasiado pequeños y los dejamos hacer diez minutos o quince minutos a fuego lento
  8. Antes de que termine de hacerse, machacamos a conciencia en un mortero los dos ajos y los tres pedazos de pan y los incorporamos a la olla.
  9. Finalmente, añadimos dos huevos duros, lo dejamos todo reposar un poco y servimos.

Cocinado por: José Antonio Gallego