Garbanzos con rape

El rape es un pescado blanco que vive fundamentalmente en las profundidades marinas de las costas europeas y de América del Norte. Muy apreciado por el excepcional sabor de su carne, este pez es bajo en grasas y rico en proteínas, lo que lo hace especialmente recomendable para las dietas destinadas al control de peso. Del rape solo se come la cola, aunque sus huesos y su cabeza son ampliamente utilizados para elaborar caldos exquisitos. De este pescado se conocen decenas de variedades, aunque las más habituales, esas que encontraremos siempre en los mercados a lo largo de todo el año, son el común, el rojizo y el americano. Resulta paradójico que en el pasado este pescado fuera desechado por los pescadores, que lo arrojaban fuera de los barcos cuando salían a faenar. Hoy en día, el rape está presente en las recetas de la mayoría de las gastronomías de las comunidades españolas. Aquí os ofrecemos uno de esos platos elaborados con este pescado, muy recomendable para los meses de invierno.

INGREDIENTES PARA CUATRO PERSONAS O CINCO PERSONAS

  • Seiscientos gramos de garbanzos pedrosillanos
  • Cuatrocientos gramos de rape
  • Un bote de cuatrocientos gramos de tomate natural triturado.
  • Unas hebras de azafrán
  • Medio vaso de vino blanco
  • Dos o tres ajos
  • Una cebolla pequeña
  • Aceite
  • Pimienta negra
  • Una hoja de laurel

Garbanzos con rape

MODO DE PREPARACIÓN

  1. La noche de antes dejamos los garbanzos en remojo con un poco de sal y una cucharada de bicarbonato para facilitar que se ablanden. Siempre escojo garbanzos de la variedad pedrosillano porque son más pequeños y sabrosas y porque es difícil que se despellejen.
  2. A la mañana siguiente ponemos los garbanzos en una olla cubiertos con agua nueva, un poco de aceite, sal y una hoja de laurel. Los cocinamos durante unos cuarenta y cinco minutos. También podemos hacer antes un caldo con huesos de rape para utilizarlo en vez del agua simple.
  3. Al terminar la cocción, calentamos una sartén con aceite y preparamos un sofrito con los ajos, la cebolla y el tomate. Cuando esté acabado lo añadimos a los garbanzos.
  4. Añadimos luego las hebras de azafrán, medio vaso de vino blanco y un poco de pimienta. Removemos y lo dejamos todo a fuego lento durante unos veinte o treinta minutos. Rectificamos de sal.
  5. Cuando queden unos cinco minutos para acabar, incorporamos los pedazos de rape.
  6. Retiramos finalmente y dejamos reposar entre cinco y diez minutos antes de servir.

Cocinado por: José Antonio Gallego

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Salmorejo

Tengo trece años y desde muy pequeño he demostrado que poseo buena mano con la cocina. Este verano me lancé a elaborar salmorejo y hoy, aunque el calor nos va diciendo poco a poco adiós, me sigue apeteciendo tomarlo a diario. Aquí os dejo una receta realmente muy sencilla que nunca falla gracias a un pequeño truquillo con el ingrediente principal de este plato: los tomates, difíciles de conseguir con el sabor y el color adecuados.

INGREDIENTES

    • Un bote de un kilo de tomates enteros pelados
    • Media barra de pan duro
    • 160 mililitros de aceite de oliva virgen extra
    • Un dedal de vinagre
    • Un pellizco de sal
    • Un diente de ajo
    • Jamón serrano picado
    • Un racimo de uvas o huevo cocido picado

Salmorejo

ELABORACIÓN

  • Sacar los tomates del bote y ponerlos en el vaso de la batidora
  • En el caldo sobrante del bote dejar que se empape bien el pan
  • Añadir al vaso de la batidora el diente de ajo, el aceite, el vinagre y la sal al gusto
  • Batirlo todo muy bien
  • Añadir el pan empapado del caldo de los tomates
  • Volver a batir hasta que quede como una crema
  • Disponer en recipientes para gazpacho o salmorejo
  • Salpicar con unos trocitos de jamón y unas cuantas uvas o con huevo duro picado
  • Servir bien frío

Cocinado por: Alejandro Domínguez

Conejo al ajillo

En todos los supermercados, cada vez es más habitual encontrar conejo, por mitades, entero o en “tajadas”. No es fácil trocearlo sin que se astillen los pequeños huesecillos que tiene, así que es recomendable que nos lo trocee alguien con experiencia o comprarlo ya troceado. Dicen que es la carne con menos grasa que hay y una de las más nutritivas. Ideal para toda la familia, aunque a los niños les resulta algo extraño y probablemente prefieran pensar que es pollo.

Cazuela de conejo al ajillo

INGREDIENTES (para cuatro personas)

  • Un conejo entero, dos mitades o una bandeja de conejo troceado
  • Cuatro o cinco dientes de ajo
  • Un litro de vino blanco
  • Sal, tomillo y romero
  • Aceite de oliva
  • Media pastilla de avecrem de pollo

PREPARACIÓN

  • Sazonar el conejo ya partido y mezclarlo bien con las hierbas. Mantener en maceración unos minutos.
  • En una sartén con el suficiente fondo, poner un chorro de aceite de oliva y dejar que se caliente un poco.
  • Dorar el conejo junto con los ajos en láminas, con el fuego a media potencia evitando que se queme.
  • Cuando esté dorado, añadir el vino blanco, un litro aproximadamente, y media pastilla de avecrem de pollo.
  • Subir el fuego a máxima potencia y dejar que se cocine hasta que se haya consumido casi todo el caldo.
  • Servir acompañado de una patatas fritas en dados o de arroz blanco.

Cocinado por: Cristina Yuste

Rodaballo al horno

El rodaballo (Psetta máxima) es una excelente fuente de yodo, selenio y magnesio, además de un pescado blanco semigraso con un alto contenido en vitaminas B3, B9 y B12. Vive a ras de suelo, en aguas, sobre todo, del Atlántico noroeste, de ahí su forma plana, para camuflarse en la arena. La presión a la que ha sido sometido en las últimas décadas ha hecho que estuviera a punto casi de desaparecer, de manera que casi todo el que llega a las pescaderías procede de piscifactorias. Aunque la diferencia de precio, sabor y tamaño son muy grandes entre un rodaballo salvaje y otro de acuicultura, siempre merece la pena tener este pescado en nuestras mesas, porque es uno de los manjares marinos más sabrosos que podremos llegar a degustar. El rodaballo no solo es un pescado con una exquisita carne firme y sabrosa, sino también una suculenta alternativa para estos días de celebraciones navideñas, en que parece que siempre estamos condenados a consumir los mismos alimentos, año tras año. A continuación os ofrezco una receta muy fácil de elaborar, con la que estoy seguro que sorprenderéis a familiares y amigos, a poco que pongáis algo de vuestro empeño.

Rodaballo al horno

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Pochas con chorizo

Las pochas son unas alubias blancas tempranas, sabrosas y nutritivas, íntimamente relacionadas con las cocinas de La Rioja, el País Vasco y Navarra. En esta tres regiones pueden encontrarse excelentes recetas guisadas con este producto, aunque quizás sea en los pucheros de la Comunidad Foral donde mayor éxito ha cosechado. Desde los Pirineos a la ribera del Ebro, existen decenas de platos elaborados con las dos variedades de pochas mas extendidas por su territorio: las arriñonadas y las de Bolo o redondas. Estas últimos son propias de Sangüesa y sus alrededores y de ellas se dicen que son las más sabrosas que existen, probablemente debido a lo extremadamente corta que es su cosecha. La pochas se pueden consumir frescas desde julio hasta los primeros días de octubre, aunque hoy en día, gracias a los métodos de congelación, es posible disfrutar de ellas a lo largo de cualquier mes del año. En Bilbao, Vitoria o Logroño siempre ha sido fácil encontrarlas en cualquier tipo de tienda, ya sean congeladas en bolsas o a granel. En otras ciudades, como Madrid, ésta no era una tarea sencilla hace unos años, aunque de un tiempo a esta parte han proliferado en las principales superficies de distribución. Pochas con codorniz, a la riojana o con anguila al estilo de Tudela. Son como he dicho antes decenas los platos que pueden elaborarse con esta legumbre, que recibe su nombre de ese color verdoso y desvaído que presentan en el momento de ser recogidas (‘pocho’ significa en castellano descolorido). Aquí os dejó una receta que me enseñaron en La Rioja. Es extremadamente sencilla, así que si queréis le podéis añadir también cebolla, tomate, pimiento o cualquier otra verdura que se os ocurra para completarla.

Pochas con chorizo

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